-Marcos : …¡Ya no sé, ya no sé!, esto me trae de cabeza, ¿en que momento perdí mi fé, mi convicción, mis sentimientos?.
-Abner : ¿En algún momento perdiste algo o simplemente lo dejaste para tomar algo nuevo?.
-Marcos : No lo entiendo, porque no recuerdo haber dejado algo y recuerdo haber tomado nada, ni nuevo ni viejo. Mmm … pero es como una sensación de pérdida.
-Abner : ¿Pero qué perdisté?, quién tiene esa sensación sabe que recuperar aliviara su inquietud, y entonces comienza a buscar, incluso como loco en el lugar equivocado, pero sabe lo que ha de buscar.
-Marcos : Es qué no sé, no sé ni por donde empezar ni se que buscar, pero es como si algo en mi se hubiera vaciado, como un hueco o una pieza sin embonar. Es como un mar de emociones, donde no se ni que rumbo llevo, en donde no encuentro razones para lo que me pasa.
-Abner : Entonces tu problema es de memoria, has olvidado algo …
A mí me pasó lo mismo no se en que momento me perdí, deje de disfrutar, solo ya no me sentía feliz, ya no sabía que sentía, solo quería dormír y por más que pensaba no había respuesta alguna quería que pasara rápido todo esto, pero me volvía más ansiosa y enojona hasta que un momento no pude más y quise atentar contra mi quería morir pues no me gusta nada de mi ni de mi alrededor y eran cansancios muy muy pesados, hasta que un momento dije necesito ayuda y mi papá me convenció para ir a terapia y vieras como llegue la primera vez, llegué con taquicardia, miedos muchos, nerviosa pero dentro de todo eso una esperanza de querer estar bien.